Se abre un debate que a atraído las miradas de los japoneses este debate jira al rededor de los sueldos animadores vs cosplayers famosos. El debate resurgió tras un post viral que señalaba una verdad incómoda: quienes dibujan cuadro por cuadro tus series favoritas a duras penas sobreviven, mientras que las estrellas del contenido secundario facturan millones gracias a esas mismas obras.
El detonante fue la mención de Enako, la cosplayer más famosa de Japón, cuyos ingresos anuales rondan los 100 millones de yenes (aprox. 1 millón de dólares). En contraste, el salario promedio de un animador en la industria oscila entre los 3 y 4 millones de yenes al año (aprox. 20 mil dólares).
Esta disparidad de 30 veces más ingresos ha generado frustración. «¿Es justo que el creador original viva en la pobreza mientras el mercado secundario se enriquece?», se preguntan muchos usuarios, sintiendo ese «mojamoja» (malestar) difícil de ignorar.
Aunque la comparación es odiosa, expertos y fans recuerdan que el villano no es el cosplayer. El problema real es el sistema de Comités de Producción, que distribuye las ganancias de tal forma que el dinero casi nunca llega a los estudios ni a los trabajadores de base. Mientras la industria permite (y se beneficia) de la promoción gratuita que hacen los cosplayers, sigue fallando en proteger a sus propios artistas de la explotación laboral.
Fuente: ANN
