La autora Hiromu Arakawa a dicho que real mente no odia el final del Anime de Fullmetal Alchemist

La primera adaptación del Anime de Fullmetal Alchemist en el 2023 fue un desastre no autorizado que hizo enfurecer a la autora. Sin embargo, la verdad sobre este caso acaba de salir a la luz para cerrar bocas. Sho Aikawa, un veterano guionista de la serie ha confirmado que no solo Hiromu Arakawa dio su bendición para cambiar la historia, sino que estuvo involucrada imponiendo reglas muy específicas (y un poco graciosas) para mantener la esencia de su mundo.

Todo comenzó cuando un fan en X se puso a desmentir el mito de que «Bones arruinó la obra por su cuenta». Esto provocó que Aikawa, el guionista principal de aquella adaptación, saliera de las sombras para confirmar que la producción siempre estuvo bajo la lupa de Square Enix y de la propia mangaka. Lejos de estar enojada, Arakawa pidió explícitamente un final diferente porque el manga apenas estaba empezando.

Según reveló Aikawa, el equipo de guionistas tenía prohibido romper ciertas reglas fundamentales del lore, por muy original que fuera la trama. Arakawa entregó pautas específicas para evitar que el anime se convirtiera en un shonen genérico de peleas voladoras. Las restricciones eran claras y, honestamente, bastante curiosas:

  • Nada de Motos: Arakawa prohibió terminantemente que Ed o cualquier personaje principal montara una motocicleta. Al parecer, la tecnología de su mundo no daba para tanto estilo «bad boy».
  • Nada de volar: «No usen la alquimia para volar». Arakawa quería mantener la física «realista» de su sistema de magia.
  • Supervisión Directa: Los editores de Square Enix asistían a todas las reuniones de guion y, si había dudas, llamaban a Arakawa en ese mismo instante para consultar.
  • El Final Diferente: Se confirmó (vía Fanbook oficial) que fue la misma Arakawa quien pidió que el anime tuviera un final distinto al del manga, ya que no quería spoilear su propia obra que apenas empezaba.

Para los que solo conocen Brotherhood, la versión de 2003 fue la primera adaptación del manga de Hiromu Arakawa producida por Studio Bones. Como el manga comenzó en 2001 y el anime en 2003, la serie alcanzó al material original muy rápido. En lugar de meter relleno, se optó por crear una historia completamente nueva en su segunda mitad, resultando en una trama más oscura, dramática y con un final agridulce que, aunque no es canon, es amado por su tono único.

Fuente; ANN

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