Se a informado que en un movimiento que podría cambiar las reglas del juego para siempre, el grupo TV Asahi ha decidido poner la «billetiza» sobre la mesa y respaldar a Xross Road, una startup que acaba de asegurar 1.5 millones de dólares en financiación. ¿La razón? El lanzamiento de la beta cerrada de HANASEE, un motor de IA diseñado para crear mangas desde cero sin necesidad de dibujar ni una sola línea.
Olvídate de esos generadores básicos que hacen manos con seis dedos. HANASEE se presenta como un «agente de creación de manga» capaz de tomar guiones o novelas y transformarlos en obras completas, encargándose de la composición de la historia, el diseño de paneles y hasta el ritmo de lectura. Con el apoyo de inversores pesados como Arbitrum Gaming Ventures y Decima Fund, la intención es clara: acelerar la producción de IPs japonesas para inundar el mercado global antes de que te des cuenta.


Lo que promete esta herramienta suena a ciencia ficción (o pesadilla, según a quién le preguntes). El CEO Yosuke Utsumi asegura que no dependen de un solo modelo, sino de múltiples agentes especializados que trabajan en equipo. Aquí lo que ofrece esta tecnología:
- Control por Diálogo: Los creadores no usan «prompts» estáticos, sino que conversan con la IA para dirigir la obra, como si fueras un editor hablando con su mangaka.
- Consistencia Total: Prometen mantener la apariencia de los personajes y el mundo coherente en todas las viñetas, algo en lo que fallan las IAs actuales.
- Gestión Web3: Para 2026, planean un sistema basado en blockchain para manejar la monetización y los derechos de autor de forma transparente.
- Enfoque Comercial: El objetivo es que estudios y dueños de historias prueben el mercado de forma rápida y barata antes de invertir millones en una adaptación al anime.
La visión de Xross Road es pragmática: Japón tiene las mejores historias, pero el proceso para llevarlas al mundo es lento y costoso. Ken Kitahara, de Decima Fund, señaló que HANASEE busca ser la infraestructura que conecte a los fans con las IPs, permitiendo que las ideas se conviertan en productos consumibles a una velocidad nunca antes vista. Básicamente, quieren industrializar la creatividad.
Fuente: Ann
