Una Victima de la editorial de Shogakukan Defiende que los Autores tenga una Segunda oportunidad

Se a informado que la oficina de la editorial de Shogakukan siguen ardiendo en llamas. Luego de que se destapara la cloaca de que la aplicación Manga ONE encubría bajo seudónimos a criminales convictos (como Kazuaki Kurita y el infame autor de act-age, Tatsuya Matsuki), los titanes de la industria iniciaron un éxodo masivo. Autores como ONE (One-Punch Man), Rumiko Takahashi (InuyashaRanma 1/2) y los creadores de Frieren y Zom 100 retiraron sus obras en señal de protesta. Sin embargo, en medio de todo este caos corporativo y furia otaku, la voz más importante de todas acaba de pronunciarse: la propia víctima.

A través de sus abogados, este 8 de marzo de 2026, la joven (que ahora tiene poco más de 20 años y sigue lidiando con las secuelas emocionales de los abusos sufridos por su exprofesor) emitió un comunicado oficial. Aclaró que su intención al llevar el caso a los tribunales siempre fue evitar que otros niños pasaran por el mismo infierno y obligar a su agresor a admitir su culpa (algo que, asquerosamente, él se sigue negando a hacer).

Pero lo que dejó a la industria sin palabras fue su tremenda capacidad de empatía. A diferencia de la turba de internet que pide la cancelación absoluta, la joven declaró que no cree que las personas que han cometido delitos deban ser vetadas de por vida de crear manga. Ella sostiene que todos merecen una segunda oportunidad para compartir su arte, siempre y cuando la editorial y el autor sean completamente honestos y transparentes sobre su pasado. Lo que le destrozó fue el encubrimiento, el uso de nombres falsos para engañar al público y la hipocresía corporativa de ocultar la basura bajo la alfombra.

Lejos de querer ver a Shogakukan arder hasta los cimientos, la víctima expresó sentirse profundamente triste por los daños colaterales. Lamentó que mangakas inocentes se vieran obligados a retirar sus obras por culpa del escándalo y dejó en claro que no quiere que la aplicación Manga ONE cierre. Para ella, el manga fue un refugio que la ayudó a sanar en sus peores momentos, y respeta el espacio que la plataforma le brinda a cientos de artistas.

Tras una llamada con los directivos de Shogakukan el pasado 5 de marzo (donde por fin le pidieron disculpas directamente), la joven pidió a la comunidad que detenga los ataques de odio en redes sociales. Su única exigencia es que la industria construya protocolos reales para proteger a los menores, no disculpas vacías de relaciones públicas.

Fuente: ANN

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