Se a informado que el estudio MAPPA dijo «quítate que ahí te voy» y decidió financiar absolutamente todo de su propio bolsillo. Ahora, el mismísimo presidente del estudio, Manabu Otsuka, por fin soltó la sopa sobre por qué tomaron esa decisión tan suicida para los estándares de la industria con el proyecto de animación de Chainsaw Man.
A través de una columna reciente, Otsuka confesó que la historia original de Tatsuki Fujimoto le pegó directo en la nostalgia. Según él, la vibra cruda y retorcida de la obra le recordó muchísimo a sus inicios trabajando en Studio 4°C y representaba exactamente la razón por la que eligió dedicarse a la animación en primer lugar. Al sentir que el ADN del manga encajaba perfecto con la filosofía de MAPPA, se pusieron la meta de no soltar ni un pedacito de los derechos.
El plan maestro era controlar desde la producción de los capítulos hasta la distribución internacional, el marketing y la venta de mercancía. Querían quedarse con todas las ganancias sin tener que rendirle cuentas a nadie, para luego reinvertir ese dinero en el propio estudio. La idea era usar esos fondos para mejorar las condiciones laborales, capacitar a la nueva sangre de animadores y comprar mejores equipos técnicos.
Claro que no todo fue miel sobre hojuelas. El presi admitió que la primera temporada fue un parto dificilísimo porque el equipo pecó de novato y la estructura del estudio aún estaba muy verde para cargar con semejante monstruo en solitario. Sin una red de seguridad, cualquier desastre financiero iba a caer directamente sobre sus cabezas. Sin embargo, aguantaron vara. El éxito masivo de la reciente película del Arco de Reze demostró que la apuesta dio frutos, y ya están afilando los lápices para la esperada adaptación del Arco de los Asesinos.
Fuente: ANN
