Para comenzar explicaremos Que es el CBD (cannabidiol) en Japón es un compuesto derivado del cáñamo legal y popular, utilizado principalmente para el bienestar, el estrés y el sueño. A diferencia de la marihuana, que es ilegal, el CBD es permitido si proviene de tallos o semillas y tiene THC indetectable (límite estricto de 0%).
Sus primeras huellas se remontan al periodo Jōmon, hace unos 15.000 años, una etapa que se prolongó durante más de diez milenios, hasta el comienzo del periodo Yayoi.Desde entonces, esta planta, de la familia de las cannabáceas, fue encajando casi de forma natural en la vida diaria de la sociedad japonesa. Su uso era muy variado. No solo formaba parte de la alimentación, sino que también resultaba clave en lo cotidiano: con sus fibras se hacían prendas de vestir, cuerdas y todo tipo de objetos imprescindibles para el día a día.
Pero el cáñamo no era únicamente una materia prima útil. Con el paso del tiempo también adquirió un peso espiritual importante. En el sintoísmo, por ejemplo, llegó a considerarse una planta sagrada. Los sacerdotes lo utilizaban para elaborar las shimenawa, esas cuerdas ceremoniales que se colocan en los espacios sagrados y que, según la tradición, sirven para protegerlos y mantener alejados a los malos espíritus.
Esa relación tan profunda y arraigada, no obstante, cambió de forma radical a lo largo del siglo XX. En 1948, en un contexto de posguerra y con Japón bajo la ocupación de Estados Unidos, se aprobó la Ley de Control del Cannabis (Cannabis Control Act). Aquel año marcó un antes y un después, ya que se prohibió gran parte de la planta, incluidas las hojas, las flores, las raíces y los tallos aún inmaduros. Quedaron fuera de esa restricción, eso sí, los tallos ya maduros y las semillas.
Décadas después, el marco legal ha vuelto a moverse. Desde diciembre de 2024, Japón ha impulsado una reforma relevante de su legislación sobre el cáñamo. Aunque sigue tratándose de una de las normativas más estrictas del mundo, el enfoque ha cambiado: ahora la regulación se centra sobre todo en la presencia de tetrahidrocannabinol (THC) y en los niveles máximos permitidos en los productos, más que en la parte concreta de la planta de la que procedan.
En términos generales, el CBD es legal en Japón siempre que cumpla dos requisitos fundamentales. En primer lugar, debe extraerse únicamente de partes autorizadas de la planta, es decir, los tallos y las semillas. En segundo lugar, el producto final no debe contener THC, el componente psicoactivo. Debido a esta estricta legislación, solo los productos de CBD aislado y de amplio espectro totalmente libres de THC son legales para su compra y consumo.
Para quienes tienen en mente viajar al país del anime y el manga llevando consigo productos de CBD, la cuestión puede volverse un poco enrevesada. En España, este tipo de productos, como las flores de CBD de Mama Kana, son legales siempre que no superen el 0,3% de THC y procedan de cáñamo industrial autorizado por la Unión Europea.
Ahora bien, aquí es donde empiezan los matices. Muchos de los productos que se comercializan de forma totalmente legal en territorio español (aceites, flores o resinas) pueden contener trazas de THC o incluso provenir de partes de la planta que en Japón están más restringidas, como las flores o las hojas. Por este motivo, lo más prudente suele ser evitar viajar con productos de CBD adquiridos en España, incluso si aquí están perfectamente permitidos por la ley.
Nota: Les recordamos que nuestra opinión en este tema puede ser muy variado pero concordamos que si e salgo que puede ayudar a la salud esta bien mientras no abusen de el o lo usen con malos fines..
ANN
