Se a informado que durante una reciente exposición en un museo dedicado a la franquicia, Hajime Isayama creador del manga de Attack on Titan (Shingeki no Kyojin) reflexionó sobre el cierre de su obra maestra, admitiendo que siente una cierta «deshonestidad» en la forma en que manejó la conclusión de su protagonista.
Isayama explicó que uno de sus objetivos desde el principio era mostrar un giro dramático donde la víctima se convierte en el perpetrador. Eren Jaeger cometió una masacre a gran escala, un resultado inusual en la mayoría de las obras de ficción. Sin embargo, el autor confesó que su propia inmadurez y necedad cuando tenía poco más de veinte años se convirtieron en una parte fundamental de Eren. El personaje no fue retratado simplemente como alguien obligado por las circunstancias a hacer el mal, sino como una persona que llevaba en su interior una inclinación genuina por dañar a otros.


A medida que la obra avanzaba, Isayama sintió que el manga dejó de ser exclusivamente suyo para pertenecerle también a los lectores, evolucionando a Eren en un personaje amado por los fans. Al final, el autor descubrió que se había acercado demasiado al personaje, desarrollando una profunda simpatía por él. Al no comprometerse por completo a retratar a Eren como una figura verdaderamente despreciable, Isayama siente que el cierre de la historia acarrea un grado de deshonestidad desde su perspectiva personal.
Las declaraciones del mangaka motivaron nuevas discusiones entre los lectores que han analizado la obra desde su finalización en 2021 y el cierre de su anime en 2023. Varios de ellos apreciaron la madurez de Isayama al mirar hacia atrás y reconocer cómo sus sentimientos influyeron en la escritura. Otros tomaron esta declaración como una validación de sus propias opiniones encontradas sobre la resolución de Eren, destacando la dificultad de equilibrar al personaje como una figura trágica y, al mismo tiempo, responsable de sus propias decisiones.
Entre las reacciones destacadas, algunos usuarios señalaron: «Incluso el autor sabe que el final tuvo fallas», valorando su disposición para revisar y criticar públicamente su propio trabajo. Con más de 100 millones de copias en circulación en todo el mundo, Attack on Titan mantiene su relevancia. Aunque estos comentarios no cambian el final publicado, ofrecen a la comunidad una mirada honesta a los retos emocionales y de crecimiento personal que implica escribir una narrativa de tal magnitud.
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