Se a informado que el autor Ikka Matsuki creador del manga de Nippon Sangoku, se había posicionado como la gran heroína de la comunidad al boicotear a su propia editorial tras un asqueroso escándalo de acoso. Sin embargo, en un giro que nadie vio venir, acaba de meter reversa. Retomó su manga y eliminó cualquier evidencia de que alguna vez estuvo molesta.
Vamos a refrescar la memoria. A principios de año, la aplicación Manga One (operada por la gigante Shogakukan) quedó manchada de por vida. Se descubrió que la plataforma le permitió publicar a un autor condenado por delitos sexuales contra menores, escondiéndolo bajo un seudónimo. Para rematar, un editor de la empresa supuestamente presionó a la víctima para que se quedara callada. Evidentemente la comunidad otaku y los propios artistas estallaron en rabia. Matsuki fue la voz más ruidosa de la protesta. Pausó la serialización de su obra y le exigió a sus colegas que hicieran exactamente lo mismo para hundir a la plataforma.
Todo el mundo le aplaudió la valentía, sobre todo porque el anime en emisión le estaba dando muchísima visibilidad a su queja. Pero llegamos a finales de abril y la historia cambió drásticamente. Los fans notaron que Matsuki retomó la publicación de sus capítulos en la aplicación con total normalidad. Cero avisos. Cero comunicados. Y lo más perturbador: se metió a sus redes sociales y borró absolutamente todas las publicaciones donde destrozaba a la editorial. Como si el coraje inicial jamás hubiera existido.
Obviamente los foros japoneses están ardiendo en especulaciones. Es súper difícil creer que alguien que gritó tan fuerte por una injusticia se eche para atrás sin dar la cara. Algunos defienden a la mangaka asegurando que los ejecutivos probablemente la arrinconaron con contratos abusivos y amenazas de cancelar la producción animada. Otros son más crueles y creen que simplemente no quiso arriesgar los billetes que le está dejando la popularidad de la serie de televisión.
Mientras tanto, Shogakukan formó un comité de terceros para investigar las horribles contrataciones del pasado, intentando limpiar su imagen corporativa a puerta cerrada. El manga sigue, el anime es un éxito y la revuelta se apagó de golpe.
ANN
