Se a informado que las autoridades del Reino Unido andan con las prioridades súper alteradas y acaban de arrestar a una popular VTuber Mimi Yabai e ilustradora por el «terrible crimen» de poseer dibujos ficticios que ella misma creó. Sí, leíste bien: la metieron en tremendos problemas legales por monas chinas en 2D que no involucran absolutamente a ninguna persona real.


La situación escaló a niveles ridículos el pasado 20 de abril. La policía no solo la detuvo bajo regulaciones británicas extremadamente estrictas sobre material ficticio, sino que allanaron su casa como si fuera la cabecilla de un cartel. Le confiscaron todos sus dispositivos electrónicos, pero lo que hizo explotar de rabia a la comunidad fue que también se llevaron sus dakimakuras, figuras de anime y doujinshis personales, tratándolos como «evidencia» de un crimen sin víctimas. Curiosamente, el reporte señala que le dejaron intactas sus cuentas de videojuegos.
Ahorita la ilustradora está libre bajo fianza, pero las condiciones son una verdadera pesadilla para cualquier creador de contenido. Le prohibieron rotundamente publicar cualquier tipo de material NSFW o sugerente y, para rematar la humillación, la obligaron a usar un nombre en internet que debe ser aprobado previamente por la policía. La funa en redes no se hizo esperar, con miles de usuarios señalando la tremenda hipocresía del gobierno británico, el cual es famoso por hacerse de la vista gorda ante crímenes reales severos por miedo a ser tildados de racistas, pero que actúa con todo el peso de la ley contra alguien que dibuja ficción en su cuarto.
Casos como este levantan alertas rojas en toda la comunidad artística y otaku a nivel global. El debate sobre dónde pintar la raya entre la ficción y la realidad lleva años, pero criminalizar la creatividad individual —especialmente cuando es cien por ciento ficticia— establece un precedente terrorífico. Básicamente, manda el mensaje de que tus gustos privados y tus dibujos pueden usarse para arruinarte la vida si a las autoridades locales les parecen inmorales.
ANN
