Recordando el pasado Hatsune Miku una ves logro hacer que Crypton ofreciera una disculpa en el 2007

Hoy en el recordando el pasado recordemos que los medios tradicionales solían tratarnos como bichos raros. Bueno, en octubre de 2007, apenas un mes después de que Hatsune Miku saliera al mercado, la televisión japonesa protagonizó uno de los episodios más nefastos e insultantes que la comunidad de Vocaloid ha tenido que soportar. Fue una humillación en cadena nacional que obligó a los propios creadores a pedir esquina para detener el odio.

Todo ocurrió durante la emisión del popular programa de variedades Akko ni Omakase! en la cadena TBS. La promesa era simple y emocionante: iban a presentar este revolucionario software de síntesis de voz y mostrar las infinitas posibilidades creativas de la música digital. ¿Qué fue lo que entregaron? Un segmento lleno de un sarcasmo asqueroso. En lugar de mostrar el arte, el código o las canciones, la narración se desvió por completo para burlarse del estilo de vida de los fans. Pusieron comentarios denigrantes, menospreciando a un usuario que trabajaba en una tienda de conveniencia con risas condescendientes de fondo. Y para rematar el descaro, la dichosa estrella virtual ni siquiera hizo una aparición real en pantalla.

La reacción fue una funa nuclear e inmediata. Aunque en ese entonces plataformas como X (antes Twitter) apenas gateaban, la rabia de la comunidad colapsó por completo el blog oficial de Crypton Future Media. La avalancha de quejas fue tan abrumadora que la empresa desarrolladora tuvo que publicar una disculpa formal. Fue una situación sumamente ridícula e injusta, ya que ellos no tuvieron absolutamente nada que ver con la producción ni el guion del segmento, pero se vieron obligados a dar la cara para calmar las aguas y limpiar la imagen del producto.

Lo peor de toda esta pesadilla fue la actitud altanera de la televisora. Cuando los reporteros acorralaron a TBS para exigirles una explicación por la evidente difamación, los directivos se lavaron las manos con un nivel de cinismo brutal. Literalmente respondieron que no tenían planes de pedir perdón y retaron a los críticos a «señalar específicamente qué estaba mal» con su reportaje. Esa falta total de empatía y rendición de cuentas dejó clarísimo que, en aquella década, a los medios masivos no les importaba pisotear a los nichos creativos que estaban naciendo en internet.

Afortunadamente, el tiempo puso a cada quien en su lugar. Mientras ese infame reportaje quedó como una mancha vergonzosa en la historia de la televisión, nuestra cantante de coletas turquesa conquistó la industria musical a nivel global. 

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