Recordemos que la plataforma de Fantia tuvo una gran problema tras haber aumentado sus medicas de censura lo que no le gusto a muchos artistas y se fueron. Por lo cual tras semanas de pánico, cancelaciones y una confusión monumental provocada por sus propios cambios de políticas de censura, la empresa ha tenido que retroceder a marchas forzadas para intentar detener la migración masiva de artistas independientes hacia otros sitios de la competencia.
Todo este dolor de cabeza comenzó a mediados de mayo, cuando Fantia anunció de la noche a la mañana un endurecimiento extremo en sus directrices para el contenido destinado a adultos en formato bidimensional. Las nuevas normas prohibían tajantemente los métodos tradicionales y más ligeros de censura que los ilustradores usaban habitualmente, tales como los mosaicos translúcidos, el difuminado suave, los patrones de rejilla o las barras de censura. La orden era clara y estricta: la silueta original de los genitales no debía ser perceptible bajo ninguna circunstancia.
Para empeorar una situación de por sí tensa, la plataforma pretendía aplicar este cambio de forma retroactiva, obligando a los creadores a revisar años de publicaciones, miniaturas e imágenes promocionales en un plazo de tiempo absurdamente corto. La única justificación que dio la empresa en su momento fue que respondían a una supuesta guía legal estricta por parte de las autoridades competentes, una explicación vaga que no convenció a nadie y que desató una oleada de furia e indignación colectiva entre los dibujantes, quienes vieron su fuente de ingresos directamente amenazada.
La presión de la comunidad fue tan masiva que el pasado 29 de mayo Fantia tuvo que emitir una disculpa pública, anunciando que congelaría la aplicación de estas medidas para el contenido en dos dimensiones y regresaría temporalmente a los estándares previos mientras abría una mesa de diálogo interno. Ahora, la compañía ha decidido habilitar un formulario dedicado para recibir solicitudes anticipadas de restauración de cuentas, permitiendo que los artistas recuperen los clubes de fans y los archivos que habían ocultado o borrado presa del pánico.
La administración de la página confesó que su plan original era lanzar esta opción una vez que tuvieran listas las normativas definitivas a largo plazo. Sin embargo, debido al volumen descomunal de dudas y quejas de creadores desesperados por reactivar sus perfiles para volver a generar ganancias, optaron por abrir los reclamos antes de tiempo. Aunque este movimiento representa un pequeño tanque de oxígeno para los afectados, el ambiente general sigue estando lleno de sospechas.
A pesar de que el formulario para recuperar el material ya está disponible, una enorme parte de la comunidad artística prefiere mantener un perfil bajo y no cantar victoria todavía. El problema principal radica en que Fantia prometió dar una explicación detallada sobre el rumbo definitivo de la plataforma en un futuro cercano, pero al no existir un reglamento final establecido, los autores temen que se trate de una trampa temporal. Existe una incertidumbre real de que, tras pasar horas restaurando sus galerías, el sitio vuelva a cambiar de opinión y aplique nuevas restricciones restrictivas en unos meses.
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