Se a informado que La Federación Nacional de Sociedades para el Bienestar de las Personas con Discapacidad Intelectual emitió un extenso documento oficial expresando su profunda preocupación ante la anunciada adaptación animada del manga Mii-chan to Yamada-san (Mii-chan and Miss Yamada), señalando que el proyecto corre el riesgo de reforzar prejuicios y burlas hacia este colectivo.


La obra creada por Nene Azuki se ubica en el distrito de Kabukicho en 2012 y sigue la convivencia de doce meses entre Yamada-san, una experimentada trabajadora de club nocturno, y Mii-chan, una joven recién llegada. Aunque el texto nunca menciona explícitamente un diagnóstico, la retratación de la protagonista sugiere fuertemente una discapacidad intelectual leve o limítrofe, contando además con la declaración previa de la propia autora confirmando que se basó en una mujer real con carnet de discapacidad. La entidad, que agrupa a más de 100,000 miembros a lo largo de las 47 prefecturas del país, advirtió que el nombre «Mii-chan» ya se está utilizando en la vida cotidiana como un insulto despectivo hacia mujeres con rasgos o diagnósticos similares.
El informe señala además antecedentes preocupantes por parte de la autora y miembros de la editorial Kodansha, recordando trabajos pasados donde se ridiculizaba la tartamudez o se despreciaba la educación especial, así como desafortunadas declaraciones de un editor afirmando que la desgracia ajena le parecía «extremadamente divertida». A pesar de que el comité de producción del anime declaró previamente que buscará asesoría con expertos y aplicará clasificaciones por edades adecuadas para no fomentar la discriminación, la federación exigió explicaciones detalladas sobre qué tipo de especialistas serán consultados y qué valor real aporta animar esta historia programada para 2027.
ANN
