Se a informado que los responsables detrás de Bungo Stray Dogs tuvieron que pedir esquina y lanzar un comunicado bastante inusual pero sumamente necesario. La cuenta oficial del anime publicó una petición directa para que los fanáticos dejen de hacer comentarios groseros, irrespetuosos o fuera de lugar sobre las figuras literarias históricas que inspiraron a los personajes de la serie.
Si eres seguidor de esta joyita de la acción sobrenatural, sabes perfectamente que protagonistas como Osamu Dazai, Atsushi Nakajima y Ryunosuke Akutagawa no son nombres inventados al azar. Son gigantes absolutos de la literatura japonesa. El problema es que una parte de la comunidad se ha obsesionado tanto con las versiones ficticias y sus batallas de poderes, que terminaron trasladando su fanatismo y bromas pesadas hacia los escritores reales que ya fallecieron. Para evitar ganarse una funa cultural o manchar el legado de estos íconos, el comité de producción tomó una postura completamente basada y les recordó a los fans que deben tratar el material de origen con el cuidado que se merece.
Afortunadamente, la gran mayoría de los seguidores reaccionó de manera positiva. Los foros se llenaron de comentarios apoyando la chamba del equipo de relaciones públicas, admitiendo que en obras de tan larga duración es fácil que la línea entre la ficción y los libros de texto de historia se vuelva borrosa. Muchos otakus aprovecharon el mensaje como una oportunidad para investigar un poco más sobre la vida y obra de estas personas, valorando cómo la franquicia ha logrado mezclar con tanto éxito la historia literaria con las clásicas peleas sobrenaturales.
Utilizar figuras reales siempre conlleva un peso enorme. El equipo de animación dejó claro que quieren mantener un ambiente sano y respetuoso para que todos puedan seguir disfrutando de los nuevos proyectos de Bungo Stray Dogs sin herir susceptibilidades en Japón. Es un simple y amistoso recordatorio de que detrás del chico guapo con poderes que ves en pantalla, existió un humano real que dejó un legado cultural innegable.
