Se a informado que durante la reciente emisión del programa de variedades Shukan Sanma to Matsuko, la legendaria Kana Hanazawa dejó al panel de presentadores completamente mudos al confesar un perturbador secreto de su juventud. Resulta que hace más de quince años, la talentosa actriz recurrió a un método de preparación tan extremo y poco ortodoxo que nadie en el estudio de televisión podía dar crédito a sus palabras.
La peculiar anécdota nos remonta a la etapa de audiciones para la aclamada película animada de 2010, Bungaku Shoujo. En esta historia, el personaje de Toko Amano tiene la particularidad de ser una estudiante que literalmente consume y devora novelas para poder existir. En su enorme afán por conseguir el papel protagónico y comprender la extraña mente de la chica, Hanazawa decidió que la mejor forma de empatizar con ella era replicar sus insólitos hábitos alimenticios. Sin pensarlo demasiado, la actriz tomó su propio guion de prueba, lo hizo pedazos y se metió un trozo de papel directamente a la boca en pleno ensayo.
Aunque la experiencia gastronómica fue un fracaso absoluto, ya que escupió el papel casi de inmediato al sentir un desagradable sabor salado, la actriz confesó con mucho orgullo que ese breve e incómodo instante le bastó para entender lo que sentía su personaje. El presentador Akashiya Sanma no dudó en catalogar esta atrevida técnica como «actuación de método» y aplaudió su tremenda dedicación profesional, mientras que la carismática Matsuko Deluxe no salía de su asombro, llegando a preguntarle en tono de broma si acaso estaba audicionando para interpretar a una cabra. Al final, el extraño sacrificio rindió frutos frente a los directores de casting, pues Hanazawa aseguró el papel y marcó un punto clave en los inicios de su exitosa carrera.
Descubrir las locuras que ocurren a puerta cerrada en los procesos de selección siempre nos da una nueva perspectiva sobre el enorme esfuerzo que hay detrás de nuestros animes favoritos.
ANN
